Habíamos llegado a Horta, en
Azores y sencillamente no lo podíamos creer!!! Fue más que un sueño
cumplido. Fue tomar cabal conciencia de que si queremos podemos
lograr cualquier cosa… No solo nosotras, sino cualquiera que esté
dispuesto a afrontar las consecuencias de decidir llevar a cabo lo
que siempre soñó…
Azores nos recibió con los
brazos abiertos. Los marinos, Altino (de la Rueda de los Navegantes)
y la gente que sin conocernos simpatizaba con nuestro proyecto.
Al llegar a Faial fuimos
concientes de que necesitábamos unos días para descansar y luego nos
dispondríamos a alistar al Ithaca para la última pierna de la
primera etapa, de este viaje.
Londres era nuestro destino.
Descansamos una semana en la
cual nos dedicamos a recobrar fuerzas, comer todas las delicias que
Faial nos ofrecía, conversar, compartir experiencias con otros
navegantes y recorrer esa hermosa isla.
El Archipiélago de las Azores,
pertenece a Portugal y consta de nueve islas, una más bonita que la
otra. A saber: Faial, San Miguel, Santa María, Graciosa, Pico,
Terceira, San Jorge, Flores y Corvo.
Poco faltó para que en vez de
arribar a Faial nos dirigiéramos a la isla San Miguel, mucho mas al
este. La Baja que nos impedía llegar a Azores nos hizo pensar en
cambiar el rumbo, por suerte no lo hicimos. Tardamos mas, pero
nuestro objetivo era llegar a Faial, que es la isla mas importante
de Azores y un hito para todo navegante oceánico.
En el puerto de Horta, en
Faial, atracan todas las embarcaciones que atraviesan el Océano
Atlántico. Es el principal sitio turístico del mundo donde llega más
gente por vía marítima, y por lo tanto cita obligada para cualquier
navegante. Llegar allí se ha vuelto una tradición, como así también,
dejar una “pintura” en algún lugar del puerto. Estas
“pinturas” constituyen, hoy en día, una auténtica galería de arte al
aire libre.
Hicimos nuestra pintura y
buscamos las de los otros compatriotas que han pasado por allí.
Ciertamente no son muchos, pero hemos fotografiado cada una,
encontramos inclusive la del “Lady Laura”, que pasara por allí hace
ya unos años.
El Café de Peter
constituye la segunda gran tradición de Horta y es conocido como el
Café mas famoso del Atlántico. Todos los marinos se encuentran allí,
se halla a una cuadra de la Marina, justo frente al mar.
Su dueño nos ha honrado
invitándonos a escribir unas palabras en el “Libro de la casa” para
dejar constancia de nuestro paso por Horta. También nos ha pedido
que dejemos una bandera colgada en una de las paredes del bar, lo
cual hicimos con mucho orgullo y nos invitó a una visita guiada por
el “Scrimshaw Museum”.
Scrimshaw Museum:
Este museo alberga piezas que preservan la
memoria de lo que fue la caza de ballenas en Azores, principalmente
entre Pico y Faial. Numerosos dientes de ballenas y huesos de
cachalotes fueron grabados por los mismos balleneros, actividad que
los ayudaba a pasar las largas horas de navegación. Otras piezas de
marfil han sido grabadas por artistas que fueron perfeccionando la
técnica, en las cuales cuentan historias sobre el duro trabajo del
ballenero.
Nos contó Horacio Acevedo,
actual dueño de Peter Café (hijo de Peter), que en aquel entonces
una persona era apostada en lo alto del Monte da Guía y se quedaba
allí durante horas como vigía. Al observar algún movimiento de
ballenas en el mar, éste hacía sonar una sirena y todos los hombres
corrían a sus embarcaciones para darles alcance.
Hoy esa práctica está
totalmente prohibida, pero hemos podido ver en los ojos de los
ancianos añoranza por aquellos días en los que cada hombre jugaba su
vida a diario…, días en los que el futuro estaba en sus manos…
Paseamos por el suelo árido del Volcán de los Caphelinos, que entró
en erupción entre 1957 / 1958, dejando sin utilidad y parcialmente
bajo dura lava al viejo Faro que allí se encuentra. La terrible
erupción agregó mas terreno a la isla y dejó el suelo de la zona tan
seco como la superficie lunar. Pero la isla es fértil y está
dominada por el cono volcánico de Caldeira, un impresionante cráter
de dos kilómetros de diámetro cubierto por gran vegetación.
Recorrer Faial es caminar
entre un sinnúmero de flores que crecen a los costados de los
caminos, como así también en los jardines de las casas, el color
azul es predominante gracias a las hortensias de ese color que allí
florecen tan bien.
Faial también es historia. Por
allí pasaron las carabelas cargadas con tesoros de América y
Oriente; las aventuras de los hidroaviones que unían las dos orillas
del océano Atlántico; fue un punto estratégico en la segunda Guerra
Mundial. A partir de los `50 comenzaron a llegar los primeros dueños
con sus embarcaciones, en aquel entonces se los llamó “aventureros”.
Entre ellos podemos mencionar a: Sir Francis Chichester, Marcel
Bardiaux (primer navegante que cruzó el océano al contrario de los
vientos predominantes), Eric Tabarly y con anterioridad, Joshua
Slocum. Cómo no estar orgullosas de haber pasado por allí!!!
Después de pasear y
descansar nos dedicamos intensamente a acondicionar al Ithaca para el
siguiente tramo.
Subimos al palo para reponer
la driza del Yanqui que se había cortado y reemplazar la antena del
VHF que perdimos luego de tantos días de fuerte viento. Juan
Antonio, del velero "Vagabundo", reconocido navegante español, nos
dio una mano con estas tareas. Mil gracias Antonio!!!
También aprovechamos para
revisar nuevamente toda la jarcia y nos encontramos con que se
habían cortado tres filamentos del terminal, del tope del palo, del
stay de proa. Como en la isla no había cable de 7 mm para reemplazar
el stay, tuvimos que cortar el terminal, colocar un terminal
Norseman, que nosotras hasta ese momento desconocíamos su
existencia, y agregar un togle para que el stay tenga el largo
preciso.
Los terminales Norseman se
colocan muy fácilmente, sin necesidad de herramientas complejas,
sólo con un par de pinzas se puede realizar el trabajo. El cable fue
cortado con una sierra pequeña. Se abre el cable en la punta como
una flor, se inserta el alma del terminal, se cierran nuevamente los
hilos del cable, se le agrega un sellador y se rosca todo el
conjunto. Fácil, rápido y seguro. De ahora en mas llevaremos algunos
de estos terminales de repuesto con las medidas de nuestros cables.
En navegación se había roto
una de las patas del motor, improvisamos una de emergencia que
aguantó perfectamente hasta Azores. Para ello, no nos quedó mas
remedio que mirar al Ithaca con ojos agudos tratando de ver qué
podíamos utilizar para repararla.