DIARIO DE ABORDO


 

 

 

 

 

 

 



 

 18/01/06 De Chaguaramas (Trinidad) a Margarita (Venezuela)

Después de tantos meses en Brasil, mi primera palabra cuando llegué a Trinidad, país donde se habla inglés, fue “obrigada” (gracias en portugués), a un marinero que nos ayudó a tomar amarra. Me sentí tonta porque no podía pensar nada en inglés, me había acostumbrado tanto al portugués que no me di cuenta.

Amarramos en el muelle de Cruissing Inn y nos dirigimos a la Aduana y a Migraciones. Realmente no podíamos articular prácticamente ninguna palabra en inglés, y no era porque no supiéramos, sino porque el choque fue tan fuerte que no nos salía nada en ese idioma! Así que los primeros diálogos fueron muy divertidos, ni ellos nos entendían, ni nosotros a ellos. Menos mal que existe la buena voluntad…, porque sin ella todavía estaríamos haciendo los trámites de entrada!

Luego nos fuimos a la Marina Coral Cove, tiene un precio módico para  nuestros bolsillos argentinos. La marina es totalmente diferente a las que hay en Brasil, con menos infraestructura, es decir, no tienen piscina, ni un lugar amplio para hacer asado o un quincho y menos un espacio con árboles, todo es pequeño.

En Chaguaramas hay un enjambre de mástiles por todos lados, marinas una al lado de la otra. Chaguaramas tiene todo lo que un crucerista pueda querer y si no se encuentra algo en Trinidad puede ser recibido por un envío en avión bajo la licencia de “velero en tránsito”. De esta manera se puede recibir cualquier cosa para el barco sin tener que pagar aduana.

Es una isla del Caribe de habla inglesa, sus habitantes son de raza negra, muy altos y esbeltos.

La isla es muy rica en términos económicos pero llama poderosamente la atención la cantidad de gente durmiendo en las calles en Port Spain, la capital. Pregunté a que se debía eso, y me comentaron que era por la droga, que es terrible el problema por ese motivo.

No me gustó realmente Port Spain, pero la isla es hermosa, con mucha vegetación, cerros y nubes constantes que cuelgan de sus cumbres, amenazando siempre con llover.

Mi principal objetivo al arribar a la isla era tramitar la visa para entrar a Estados Unidos. No sabía realmente si iba a pasar por ese país, pero sabía que la iba a necesitar en alguna isla del Caribe.

Ernesto Seikin, del New Life, me había pasado el dato de que la solicitara en Trinidad cuando se enteró que había pedido una entrevista en la Embajada de Estados Unidos en Argentina, me dijo que allí me la darían mas rápidamente, sin tanto trámite. Me viene dando muy buenos consejos, por lo que le hice caso una vez mas.

El problema radicaba en que no hablo nada bien en inglés, estaba en una isla de habla inglesa y tenía que ir, además, a la embajada americana a solicitar la visa…., tenia motivos para preocuparme…

Fui hasta la embajada, retiré mi formulario, pero por supuesto estaba redactado en inglés. Me habían dicho que leyera bien y que debía comprender bien las preguntas antes de responder ya que de no comprender bien y arriesgándome a contestar mal era posible que no me dieran la visa. Decidí entonces irme a la Embajada de Argentina, para ver si me podían dar una mano para leer y completar el formulario. Una vez allí fui atendida por  Angélica y Thais . Ellas son venezolanas y tienen la calidez de todo latino. Me atendieron muy bien, les conté mi historia, me ayudaron a completar el formulario. Consiguieron por intermedio del Consejero argentino un par de traductores oficiales para que me acompañen en la entrevista final, cuando me la concedan.  Al día siguiente me presenté en la Embajada de Estados Unidos, sola, con el formulario completo, una foto, la tasa correspondiente pagada y los papeles del barco.

A duras penas me hacía entender y fui pasando de mostrador en mostrador, hasta que por fin llegué a la ventanilla para entregar mis papeles. Los entregué, les expliqué como pude que estaba con un barco y que estaría allí por pocos días y me dijeron que tomara asiento y que esperara. Una a una se fueron levantando todas las personas que estaban en la sala, ya atendidos y terminados los tramites correspondientes. Llegue a dudar si yo realmente había entendido bien lo que me habían dicho y para mi asombro cuando estaba en esas cavilaciones oigo mi nombre por un parlante y me pedían que me acercara a la ventanilla “A”.

Me acerqué y una persona comenzó a preguntarme cosas tan rápidamente que yo, por supuesto, no comprendía nada! Cuando hizo una pausa aproveché y le dije toda envalentonada: “Ai cam jier from Aryentina wid mai bout, Ai build it, and Ai nid de visa for de iues…”, que tal mi inglés?

Creo que lo impacté, porque el hombre detrás del vidrio blindado me miraba azorado. Después de unos interminables segundos veo que levanta un teléfono, habla con alguien y solo entendí cuando decía: acá hay una señorita y no le entiendo lo que habla!!! Que desmoralizante!!! Yo le había hablado en perfecto inglés…!!!

Bueno, la cuestión es que vino otro hombre, se presentó y me enteré que era el Cónsul y que en ese preciso momento me estaban haciendo la dichosa entrevista para obtener la visa.

Comencé mi explicación nuevamente. Había llevado la revista Week End donde Ernesto y Loly nos hicieran una nota, le mostraba las fotos mientras le decía en correcto inglés, por supuesto, como me enseñaron en el colegio…: Ai nid de visa bicos Ai laik gou tu Puerto Rico and meibi to Maiami. Clarito no? Yo no tenia ninguna duda!

El Cónsul me preguntó cuánto tiempo iba a quedarme en Estados Unidos a lo que yo le contesté solo tres o cuatro días…, que por cuánto tiempo quería la visa?..., por tres meses estaría bien, el menor tiempo posible, solo estaría de paso…


Clickeá en la foto

 

Volvió a preguntarme si el barco era mío o si yo trabajaba en él…, otra vez con la misma explicación de la construcción del barco y todo eso…. Me miraba y me parecía que o no me entendía o no me creía…, me preguntaba una y otra vez si habíamos construido el barco y yo le decía: Yessssssssss, Ai build mai vesel wid mai tuin sister!!!

Hasta que por fin me di cuenta de mostrarles los papeles del barco, cuando los estaba sacando de mi mochila para mostrárselos el Cónsul me mira, se sonríe y me dice: Le parece bien una visa de turista por diez años? Que si me parecía bien?, no había terminado de pensar si me parecía bien cuando me da un papelito y me dice amablemente que tienen que retener mi pasaporte hasta el día siguiente para hacer el tramite, que pasara por la tarde a retirarlo.

Al día siguiente, exactamente a la hora que me habían dicho me devolvieron el pasaporte con la visa por diez años, increíble!!! Todo el trámite había durado solo un día!!! Todavía me queda la duda si realmente me entendieron o me quisieron sacar de encima por pesada…

Por supuesto, lo primero que hice luego fue ir a visitar a la gente de la Embajada Argentina que tan bien me habían atendido, me recibió el Embajador y el Cónsul argentino. El Embajador me dio datos de mucho interés y gran utilidad. Muchas gracias a todos ellos y especialmente a Angélica y Thais que soportaron mis dudas.

Mientras yo tramitaba la visa, Alberto hacia reservaciones de ultimo momento para poder tomar el avión desde Caracas a Buenos Aires y luego regresar a Neuquén.

Yo no quería ir sola a Venezuela por temor a la piratería y sentirme acompañada me daba mas seguridad. Alberto sabía esto y decidió extender unos días mas sus vacaciones. Mil Gracias Alberto!

También en Chaguaramas conocí a Farid Abdelaziz, un escritor francés.
Antes de salir de Buenos Aires había leído una buena crítica sobre su libro "Imame le protestant", pero todavía no estaba traducido al español, por lo que pensé comprarlo cuando saliera la correspondiente traducción. Después vino el viaje y me olvidé de él, hasta que llegué a Chaguaramas. Fuimos con Alberto a desayunar a un bar y me encontré con la foto de la tapa del libro por todas partes, le pregunté al propietario a que se debía y me dijo que él era el autor. Grande fue su sorpresa cuando le dije que yo había leído una critica y lo quería comprar. Farid me regaló el libro y me lo dedicó, aunque todo en francés por supuesto.
También me contó que él vive en Guadalupe, donde pasa quince días al mes, luego vuela a Trinidad por una semana para desconectarse con el bar y la última semana del mes la pasa en París trabajando con su editor.

En ese bar también pasé uno de los momentos mas lindos del viaje. Le pedí a Farid si me podía grabar música francesa, ya que su cultura siempre me atrajo al igual que su idioma. Me dijo que volviera por la tardecita con mi laptop, cosa que hice e inesperadamente el local comenzó a llenarse de franceses que disputaban con Farid cuáles debían ser las canciones que me pasaría, mientras todos juntos cantaban como viejos marineros con sus copas de cerveza alzadas. Me quedé horas allí cantando con ellos...

Salimos al día siguiente hacia Margarita, en una mañana soleada pero con algo de viento. Cuando nos estábamos acercando a Boca de Monos, lugar por donde ya habíamos pasado nos dimos cuenta que el mar estaba muy movido y el paso por la Boca y cerca de la piedra de la entrada se iba a complicar. El Ithaca rebotaba en las olas cruzadas, bajamos la velocidad de 5 nudos a 1, la corriente era intensa, 4 nudos, que nos llevaba directamente hacia la enorme roca. Veníamos a motor y había que hacer algo urgente, decidí sacar el yanqui, caer un poco a babor, con el motor a fondo y el yanqui cargando comenzamos a alejarnos muy lentamente de la piedra subiendo en latitud, pero acercándonos peligrosamente en longitud. Solo nos tranquilizamos cuando la tuvimos visiblemente lejos. Se había formado el remolino al que yo le temía y nos había comenzado a empujar hacia la roca, pero por suerte no paso de un susto. Hubiera sido mejor salir por la boca principal de Bocas del Dragón, pero ya estábamos en el baile y había que bailar…

Después del trance pusimos proa para alejarnos de la costa y cuando tuvimos a las islas Testigos a vista corregí nuevamente el rumbo y lo puse proa a Margarita. Llegamos a la isla a las cinco de la tarde del día siguiente. Decidimos que no íbamos a bajar, fondearíamos y seguiríamos viaje en la mañana siguiente hasta Puerto La Cruz…, pero esa es otra historia….

 


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