En Colonia decidímos quedarnos un par de días para amarinar el barco ya que partimos con muchas cosas sin terminar, pero teníamos que partir, sino no lo haríamos más! Y siempre había más y más tareas por hacer... Partimos de Colonia el 25 de marzo a las 5 de la tarde con viento de frente. No podíamos esperar más, ya queríamos continuar. A la altura de Punta del Este, para seguir con la racha, tuvimos viento del N-NE de 30 nudos. Le dimos la aleta ya que no quisimos forzar al Ithaca y su tripulación, nos fuimos bastante al sur pero no nos importó, estabamos navegando y no queríamos volver a ningún puerto queríamos seguir como fuera. El Ithaca sin velas navegaba a 8 nudos. Fue una buena experiencia para la tripulación y el barco, todo anduvo muy bien y pasamos la noche sin problemas. A la altura de la Paloma seguíamos con viento de frente. Con Pablo dormimos, comimos e hicimos las guardias, no teníamos tiempo para nada más. Por la noches era como si alguien prendiera el ventilador y el viento comienzaba a soplar a 20-25 nudos. Llegando a Río Grande me dí cuenta de que el motor no cargaba las baterías de servicio y lo solucioné rápidamente en navegación. Navegamos unas horas con viento del sur, una delicia! Y a la mañana siguiente rotó al NW otra vez! A la noche tuvimos nuestro primer encuentro con un buque de containers que ni se dió cuenta que estabamos en su rumbo, por lo que tuvimos que corrernos nosotros, como estabamos muy atentos no fue más que una anécdota. Al otro día a la mañana, otra vez, otra buque que venía con rumbo de colisión hacia nosotros, una vez más ni siquiera intentamos comunicación radial, simplemente le cedimos el paso por ser más grande!!! Ahhh, las noches y esas estrellas, que hermoso! y el olor del mar... y ver como el agua cambió de marrón a verde y luego de verde a azul profundo, que espectáculo! No lo podemos creer... es verdad? estamos navegando? Y el Ithaca navega que es un sueño, se comporta tan bien! Tantos años esperando este momento... pienso en Miryam... si lo viera en estos momentos, que feliz y orgullosa se sentiría.
No pensábamos en ningún momento parar en Florianópolis, teníamos sólo las cartas digitales, pero desde Punta del Este que el motor perdía aceite. Nunca antes había pasado, en todo este tiempo nunca tiró aceite como en estos días, así que decidí entrar al puerto para poder ver bien el problema y de paso descansar un poco de tanto movimiento que nos dió este viento de frente. |
 Clickea en la foto Cuando estábamos entrando veíamos el puente de Floria pero no veíamos el club. Estábamos con el motor, la notebook y el BLU prendidos, todo funcionando perfectamente. Jesús nos iba a pasar a la mañana los datos de como entrar pero no nos pudimos comunicar. A las 2 de la tarde a la altura del puente y con todo prendido llamé por radio... y apareció Jesus! Que gusto escucharlo! En la carta digital me aparecía una escollera pero no el club, pensé que era para pescaderos asi que para allá ibamos, mientras tanto Jesús se comunicó con Marcelo que ya había estado en Floria. Marcelo le daba las indicaciones por telefono a Jesús y él me las retransmitía por radio. La entrada está plagada de piedras. En cuanto vimos los palos de los barcos fuimos derecho para el club, le dije a Jesús que después de amarrar lo llamaba. Él se quedó a la escucha y apenas terminamos lo volví a llamar y festejamos los cuatro: Pablo, Jesús, el Ithaquita y yo! Que alegríaaaaaa! Que alegría inmensa! Lo que tanto soñamos con Miryam por fin se está cumpliendo! Y yo todavía no caigo, no lo puedo creer que nos esté pasando. Esa noche dormimos por fin 8 horas seguidas! Al otro día recorrimos la ciudad, compramos fruta y verdura fresca. Ya de entrada tomando un taxi nos quisieron cobrar el doble, después de idas y vueltas el taxista nos dijo que no le entendimos bien por el idioma, pero sí le entendimos perfectamente que quería cobrarnos el doble. Al otro día mientras Pablo se fue a la playa yo me quedé a arreglar la perdida de aceite del motor, logré sellar todo, me llevó unas horas. De paso también soldé la conexion del cable del GPS a la ficha, que se desconectó en navegación. El cable lo compré una semana antes de zarpar y el vendedor que lo fabricó me aseguró que estaba perfectamente hecho y con garantía!! No nos gustó esta ciudad asi que nos vamos en buscar de otras playas! Hoy sábado 9 de abril navegaremos hacia Caixa d´Aço, en Porto Belo, lugar que nos recomendó Ernesto, para esperar el frente frío y seguir rumbo a Angra. Vamos Ithaca y su tripulación!! |